Ese fue el que ocurrió hoy uno de cielos tupidos, de colores de invierno, de soles que ya no calientan, de lunas que ya no reflejan , y que crean una atmósfera de melancolía y poca paciencia.
No hay brazos ni estrellas en donde caer, no hay latidos ruidosos ni bombas de miel, hoy solo queda asistir al último de los grandes eventos, en donde despido a mi cupido muerto de un sucidio.
2 comentarios:
Me quito todos mis sombreros... ante "Suicidio" ...
simplemente.. bienvenido cupido recargado y con nuevos aires....
me llegó!
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