Cuando nos damos cuenta de verdades ocultas y como nos engañamos inconcientemente de verdades inconclusas esa ansiedad es la que nos evoca a los miedos más profundos de nuestra niñez a la sensación de ahogo, desamparo, ira, esa misma sensación de odio a lo propio de enojo con el yo y unas gotas de agonía absoluta.
Son cada una de esas cosas las que logran darnos fuerzas para "Levantarnos con estilo" para dejar de lado el orgullo para querernos un poquito más y para decir: "así como yo, cuantas" ... dicen que las mujeres somos el sexo fuerte, las valientes y las que nunca caen ...